¿Soy un Lehman Brother?

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Hace unos años me impresionó mucho una obra de teatro llamada Lehman Trilogy, donde aprendías más sobre quienes estaban detrás de la enorme crisis de 2008 y sus motivos.

Me quedé asombrado, sobre todo por cómo fue el inicio del enorme imperio que se habían montado. En esta representación nos enseñan cómo tramitaban realmente sus tareas de compra y venta de algodón.

Como intermediarios, «cobraban una comisión» por poner en contacto el sur de Estados Unidos de la producción de algodón, con su venta en las zonas ricas donde estaban las fábricas. Y así consolidaron su fortuna inicial al conectar la producción del sur con el consumo industrial del norte, cobrando comisiones como intermediarios comerciales y financieros.

Henry Lehman, un inmigrante alemán que fundó una pequeña tienda en Montgomery, Alabama, en 1844, y que muy pronto se convirtió en un centro para los productores locales de algodón.

Cuando sus hermanos Emanuel y Mayer se unieron, la firma Lehman Brothers (1850) evolucionó hacia el corretaje de materias primas.

No sé hasta donde conoces de la crisis de 2009, pero yo pensé mucho en esto viendo la obra de teatro.

La empresa de estos hermanos, que posteriormente fue la pieza clave para la crisis financiera mundial, fue la pionera en la transición del comercio de productos físicos a la banca de inversión moderna en Estados Unidos.

Es decir, para no liar mucho esta introducción, lo que me llamó la atención es el cobrar sin aportar valor.

¿Eres un Lehman Brother?

En la última visita a eshow, la feria más importante de España en marketing, me llamó la atención la cantidad de proyectos que ofrecen un pago por captación. Cada vez que me paraba en algún proyecto para que me explicaran si me interesa aplicarlo en un plan de marketing, siempre me intentaban vender la idea de ser prescriptor de su producto, de ofrecerme un beneficio por ser afiliado y conseguirles clientes. Algo que va totalmente en contra de mis principios.

Que muchos lo llaman margen, comisión, afiliación o como quieras llamarlo.

Yo siempre pienso que si en algo no aporto valor, no voy a cobrar nada por hacer de intermediario entre una empresa y otra.

Sinceramente te lo digo.

Que se incremente el precio de un producto por la cantidad de costes de logística, distribución, almacén, etc me parece normal.

Pero cobrar un extra al precio de «algo» solo por el simple hecho de poner en contacto a dos empresas, una que produce el algodón y otra que necesita comprar algodón. Pues no le veo el sentido lo siento. 

¿El mejor restaurante de Arucas?

Durante muchos años cualquiera que venía por Arucas y preguntaba por el mejor restaurante para comer, les mandaban a la montaña de Arucas.

Todas las celebraciones de cumpleaños, orlas de la guardería, el colegio, el instituto, bodas, bautizos… todo lo que era celebración íbamos al restaurante que había en lo alto de la montaña de Arucas.

En algunos freetours que hemos ido nos recomiendan algún sitio para comer, y con un guiño nos dicen que efectivamente, si consumimos allí, ellos se llevan una comisión

¿Una comisión por el simple hecho de recomendar?

¿Sabes cuántas miles de millones de veces he recomendado yo sitios o lugares sin esperar nada a cambio?

Así luego nacen las newsletter y páginas web con esas urls de afiliación, que se llevan un pequeño porcentaje por las ventas conseguidas. 

¿Eres Lehman entonces o no?

Y a la pregunta del título de esta publicación, entonces ahora que he comenzado a experimentar con google adsense nuevamente, después de 16 años con la cuenta en pausa (la última vez lo puse en marcha en 2010), me siento un poco estafador cuando pongo un anuncio en la web y hago de simple «intermediario» sin hacer absolutamente nada y cobrar a las empresas por medio de google, que me paga a mí, por los anuncios que las empresas ponen y le pagan a Google.

Conclusión

¿Quién es aquí el Lehman Google o yo?

Así va el mundo, que si tengo o que si quiero. Yo creo que si quitáramos de la ecuación a todos estos malos comerciales recomendadores y aplicaciones de comisión por afiliación todo sería mucho más simple y bonito.

O que pensabas, ¿que rastreator, edreams y kayak por ejemplo viven del altruismo?